Si algo es prioridad en nuestro país es la lucha contra la impunidad y la aplicación de la justicia como forma de garantizar la gobernabilidad y la confianza ciudadana.
Queda claro que Coahuila es excepción no solo en materia de seguridad, inversiones generadoras de empleos, salud y educación, entre otras prioridades.
Pero también queda claro el compromiso de respeto entre el trabajo de los tres poderes de Gobierno: ejecutivo, legislativo y judicial.
En el informe del magistrado presidente Miguel Mery Ayup, el gobernador Manolo Jiménez empeñó su compromiso por una justicia más ciudadana que dé respuesta a los anhelos y demandas de los coahuilenses.
De una transformación del sistema judicial hacia la modernidad, en la incorporación de las nuevas tecnologías y con base en la ética de quienes son encargados de impartir la justicia para dar a cada quien lo que le corresponde.
Mientras en otros estados del país hay inseguridad y la justicia se cuestiona, en Coahuila se consolida el estado de derecho, la gente se siente más segura y se crea un ambiente de trabajo y de confianza en ámbitos relevantes como los inversionistas locales, nacionales y extranjeros.
Y es que la ciudad judicial en la región Sureste es otro avance más en ampliar los servicios a los ciudadanos.
El mensaje del mandatario estatal y el reconocimiento al trabajo del poder judicial que encabeza el magistrado Miguel Mery refleja que la impartición de la justicia se ha sacudido con el golpe de modernidad y de apertura que todo ciudadano reclama en cumplimiento a sus derechos que en Coahuila se respetan y se atienden.







