Hay en el ambiente un sentido real de acudir a votar, bajo el interés de llevar a la práctica el voto útil.

Es decir, votar por el candidato, el partido o los partidos políticos que tienen amplias posibilidades de vencer a Morena.

Ejemplos: en Monclova, los panistas se han inclinado a respaldar al candidato del PRI, Carlos Villarreal, para ganar la elección de la Alcaldía a la morenista Claudia Garza del Toro.

Lo mismo sucede en Torreón, Arteaga, Acuña, San Pedro y en Piedras Negras, entre otros municipios, donde ya se aprecia la intención del voto útil y de no desperdiciarlo con candidatos y partidos políticos que no tienen posibilidades de ganar.

La cada vez más fuerte corriente en favor del voto útil y en contra el voto inútil refleja que en Coahuila hay una reflexión profunda del por quién sí y por quién no votar.

El que Coahuila sea el segundo lugar nacional con más seguridad, el tercero en desarrollo económico, entre otros activos, deja claro que los electores se inclinan por los resultados de sus autoridades de Gobierno y rechazan la incertidumbre.

Un aspecto muy importante es el sentido social de comparar.

Sí, las noticias sobre la inseguridad en Zacatecas, Guerrero, Tamaulipas o Michoacán, gobernados por Morena, despiertan la conciencia de vivir en la seguridad y en las oportunidades de desarrollo social y económico que se viven en nuestro estado, junto a otros activos como la educación, la salud y la tranquilidad laboral.

De ahí, y de otros factores como la estabilidad económica y las respuestas del Gobierno estatal, se desprende el análisis de la definición de cada voto.

Y, cada vez, se siente más fuerte esa corriente pro voto útil, lo mismo en jóvenes que en adultos.

La elección del próximo domingo 2 de junio reflejará el sentido de reflexión y no de impulsos mediáticos que caracterizan al electorado coahuilense.