Qué feo se llevan en Monclova.

Resulta que el edificio de la Presidencia Municipal es conocido como el “Circo de la Risa”, donde el “Doctor Cachondo”, Mario Dávila, presenta fiestas, música, romances, de todo, menos trabajo en beneficio de los habitantes.

Y, al mismo tiempo en que se difunde el “Circo de la Risa”, se propaga la versión de un supuesto romance entre el doctor corazón y la diputada panista Edith Hernández.

El próximo domingo es la elección y ya se le cayó la reelección, a pesar de que pidió licencia de diez días para tratar de enderezar el barco, digo el “Circo de la Risa”.

Le renunciaron 26 funcionarios que se fueron a apoyar al priista, y seguro ganador, Carlos Villarreal, y ahora, de entre su círculo más cercano, aparece la historia de romance con la diputada panista Edith Hernández.

Dizque se trata de una relación secreta entre el doctor y la enfermera, perdón, la diputada Hernández, que ha derivado en numerosos favores y en beneficios personales.

Podría ser la Suburban que compró el “Doctor Cachondo” y se la presta a Edith para viajar cómodamente, y también incrustar en la nómina del municipio a 13 de sus allegados con altos sueldos.

La versión habla de las encerronas que supuestamente tienen en el consultorio de la diputada Edith y en su departamento hasta altas horas de la noche, aseguran los allegados y los testigos.

El hermano de Edith obtuvo una dirección y el papá un importante sueldo por supuestas asesorías en el sector de la medicina.

Al mismo tiempo, el “Doctor Cachondo”, Mario Dávila, promovió a su amiga Edith para que llegara a ser diputada local, con una actuación gris rata.

El escándalo asegura que la diputada Edith trae guaruras y tiene más aviadores que sus 13 favorecidos. Cuenta la versión que Edith y Dávila realizan constantes viajes a la Ciudad de México y argumentan temas de trabajo, pero más bien son pretextos para sus asuntos de romance que todos saben que existen.

El escándalo personal ahora no es el único, basta recordar que en redes sociales circula una denuncia de enfermeras del Seguro Social que lo denuncian de acoso sexual y un marido ofendido que le puso sus trancazos.

Qué feo se llevan en Monclova contra quien busca la reelección y se quedará sin nada. Y nada, es nada.