De pena ajena.
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México dejó de funcionar durante 48 horas por una intensa lluvia.
Sí, dejó varados a miles de pasajeros porque su infraestructura ya es bastante deficiente y su servicio cada vez está peor.
Y cómo no, si durante los seis años de Andrés Manuel López Obrador lo dejó al desamparo, porque el dinero fue a parar al inútil Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, el AIFA.
El sexenio de las mentiras hundió al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México luego de cancelar el de Texcoco y enterrar los 280 mil millones de pesos que se habían gastado.
AMLO, terco y sin visión estadista, provocó la inoperancia del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el pago de la deuda del de Texcoco y el cada vez más lento despegue del AIFA.
Sí, porque a usted por cada boleto le aplican entre 600 y mil pesos de impuesto que se va a pagar la deuda de 25 años por los 280 mil millones de pesos que quedaron enterrados en Texcoco.
Si ese dinero se canalizara como debe ser, en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México no habría suspensión de vuelos por lluvia durante 48 horas.
Pero hoy ese aeropuerto de cuarta no solo es inseguro, sino que permanece en proceso de desgaste y se nota en los baños sucios, en los pasillos mugrosos y en las deficiencias técnicas en sus operaciones.
Todo gracias al expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien ya pasó a la historia como el peor de todos los tiempos, que endeudó al país como ningún otro.
Quien protegió el huachicol, quebró a Pemex, propició la falta de medicamentos, corrupción e impunidad que se refleja en la inseguridad en los estados morenistas.
Ahora su terquedad y su ineficiencia cobran factura en el pobre Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.







