Ni sus luces del Gobierno federal para arreglar el conflicto del Tec Saltillo, una indiferencia característica de la Cuarta Transformación.
Y es que se les olvidó que les tumbaron cerca del 15 por ciento del presupuesto que le tocaba al Tecnológico Nacional para repartir a los diferentes campus y que ese fue motivo principal para que varios tecnológicos en todo el país tuvieran la misma problemática que el de Saltillo.
Afortunadamente, le entró el gobernador Miguel Riquelme, que, lejos de hacerse de la vista gorda, instruyó al secretario de Educación para que estuviera al pendiente y en comunicación con los estudiantes desde el primer día.
Fue así que, después de varias reuniones y con la ayuda del alcalde Chema Fraustro, llegaron a una solución, y, ante notario, firmaron los acuerdos para levantar el plantón y liberar V. Carranza.
Buen tacto de Miguel Riquelme, que siendo egresado y presidente de la sociedad de alumnos del Tecnológico de la Laguna, empatizó con las peticiones de los Burros Pardos, y ojo, no es la primera vez habrá que recordar que con los libros de texto le entró de lleno y ahora nuestros niños en Coahuila tienen material de calidad siendo ejemplo a nivel nacional.







