Calladito se lo tenían los docentes, y es que resulta que, por las celebraciones del Día del Maestro, las nuevas dirigencias sindicales les organizaron una pachanga, pero de esas donde se vale todo.

Al Mirón le contaron que en el festejo de la Sección 5 Sodoma y Gomorra se le quedaron cortos, pues el nuevo “dirigente” sindical, Everardo Padrón, les organizó un baile donde hubo rifas, baile y la presentación de Banda Kañón y Sonido Mazter; me cuentan que la fiesta fue de traje, es decir que cada quien llevaba lo que se iba a tomar, y siendo así pues la cosa se salió de control y aquello estuvo a todo lo que dio hasta altas horas de la madrugada, nomás les fallaron los baños, porque les quedaban muy lejos y no faltó la profa o profe que se lo aventara de “aguilita”.
Cabe mencionar que este fiestón es de todos los años y ya todos saben a lo que van. 

Muy buenos los profes pa’ organizarse pa’ la fiesta, ojalá así sean pa’ exigir que les paguen lo del fondo de ahorro que aún no se resuelve. 

Por otro lado, en la Sección 38 también hubo fiesta, solo que acá fue más tranquila la cosa, hubo rifas y baile al son del Tropicalísimo Apache, pero lo que sí llamó la atención fue la monumental lona que había de escenografía con la foto de su máxima líder, la maestra Isela Licerio Luévano, nomás pa’ que quedara claro quién manda y por si algunos aún no sabían quién es. Ahí hubieran aprovechado los profes para preguntarle cómo va la cosa con la clínica de la Sección 38, o con las pensiones, que son temas más preocupantes que una anecdótica fiesta.