El Instituto Nacional Electoral está obligado a dar certeza y ser transparente en el recuento de votos por medio del programa de resultados preliminares.
Así lo exige la sociedad en general y, en particular, los organismos como la Coparmex, que participan como observadores.
El vacío de información no contribuye a la transparencia y menos aún si no hay resultados preliminares de la pasada elección del Poder Judicial.
Es como si cualquier árbitro, en una justa deportiva, no mostrara una actitud de transparencia y justa hacia los equipos en competencia.
Y más en Coahuila, donde se registró un porcentaje de votación superior al 21 por ciento, por encima de entidades como Aguascalientes, Tamaulipas o San Luis Potosí.
Sin resultados preliminares, el INE no da muestra de su responsabilidad operativa y técnica en la organización y en los resultados de la elección.
Es sumamente grave que esconda los resultados del conteo parcial, porque esa actitud de opacidad se presta a muchas especulaciones sobre la posible manipulación de resultados.
Por eso, la Coparmex y las agrupaciones ciudadanas que participan como observadores electorales exigen resultados preliminares.
El INE debe cumplir con su principal cometido: ser transparente y justo.






