Los panistas no acaban de lograr la unidad y eso se nota.
Desde el inicio del proceso para elegir dirigente estatal, se ha notado la falta de entendimiento entre los tres grupos del panismo en el estado.
Solo se han puesto de acuerdo, porque les conviene a todos, en seguir la alianza con el PRI.
Ahora, el grupo de panistas contrario al lagunero Gerardo Aguado Gómez, anunció la creación de su propia bancada en el Congreso estatal.
Dejarán la denominada alianza Coahuila y formarán la Manuel J. Clouthier, en memoria de aquel líder del panismo nacional.
Edith Hernández y Blanca Rubí, forman parte de los legisladores que crearon su grupo parlamentario y que no respaldaron la reelección de Elisa Maldonado en la dirigencia estatal.
Pero dejaron en claro que mantendrán la alianza con el PRI y destacaron el liderazgo político que les representa el gobernador Manolo Jiménez.
Reiteraron que el adversario político se llama Morena y anunciaron una nueva vía de presencia en el congreso estatal.
Se trata de una postura ambigua, que se entiende de varias formas, porque crean su propio grupo parlamentario, pero se mantienen en Acción Nacional.
En medio de esa división algo está muy claro.
A los panistas les ha faltado unidad y trabajo territorial que les genere presencia y fortaleza, además de nuevos cuadros políticos.
Nuevas mujeres y hombres que se identifiquen con sus causas partidistas y remedian con el diálogo sus diferencias.
“Éramos muchos y parió la abuela”, y aquí son pocos y peleados.







