El Partido del Trabajo acusó a Morena de incumplir los acuerdos en la selección de los 17 candidatos a gobernador.

Puro cuento, Morena y los seleccionados salieron de las imposiciones y no de las llamadas encuestas, puro autoritarismo, cero democracia.

Alberto Anaya, dirigente nacional del PT, acusó que las mesas de negociación nunca se instalaron, por lo que valorarán si van o no en alianza con Morena en la próxima elección intermedia para elegir 17 gubernaturas, renovar el poder legislativo federal, alcaldías y diputaciones locales en 31 estados.

Hizo un llamado a corregir las anomalías, pero finalmente sucedió lo que ya pasa en Coahuila.  

Morena rechaza al grupito de petistas de Ricardo Mejía y los hermanos Flores.

Tony fuera del Congreso estatal por faltista y Tania “N” en prisión por desvío de recursos públicos en su gestión como alcaldesa de Múzquiz.

Lo que en Coahuila es división y pleitos, ahora escaló a nivel nacional y ese escenario finalmente debilita más a Morena.

Ya lo dijo el PT: “No podremos ganar solos estados, pero sí podemos hacer que Morena pierda en caso de entidades y que no alcance mayoría calificada en el próximo Congreso estatal”.

El pleito y la división apenas inician en un proceso interno que ya desgastó a Morena y que ahora será mayor por las denuncias del PT.

Lo dicho en Coahuila: el quiebre ya existe y es cada vez más radical; a nivel nacional, las traiciones y las promesas incumplidas van hacia el rumbo de la ruptura.