Literalmente en la región Carbonífera les está lloviendo sobre mojado. Todavía no termina la tragedia en la mina «El Pinabete» en Sabinas, cuando ya se les presenta otro problema en Múzquiz y es que las fuertes lluvias que azotaron a la comunidad dejaron como saldo tremendas inundaciones, desbordamientos de ríos y cientos de damnificados, pero afortunadamente ninguna pérdida de vida humana que lamentar.

Mucha polémica causó una transmisión en vivo que hizo la alcaldesa Tania Flores, en la que en medio del llanto contaba la amarga experiencia que estaba viviendo. Evidentemente fue severamente criticada y es que el puesto que ella ocupa es para dar respuestas, resolver problemas, es un cargo de liderazgo en el que debes de reflejar y transmitir a tus gobernados ecuanimidad, tranquilidad pero sobre todo tener una capacidad de acciones inmediatas.

Ojo, que quede bien claro esto no es cuestión de géneros, ni mucho menos se critica la sensibilidad de la munícipe porque es de humanos llorar, lo que se critica es que haga una transmisión en tus redes sociales que solo causó más pánico del que ya había en esos momentos en lugar de anunciar un plan de trabajo para ayudar a las personas que en ese momento estaban bajo el agua. Desde que tomó protesta se la ha pasado negando la ayuda que el Gobierno del estado le ofrecía en cada momento; me queda claro que el tema de ser líder no a cualquiera le queda.