La elección directa de jueces y magistrados podría hacer más fácil que los carteles y otros actores malignos se aprovechen de jueces inexpertos con motivaciones políticas. Lo dice Ken Salazar, embajador de los Estados Unidos en México.

Al mismo tiempo, advierte que la reforma al Poder Judicial de la Federación acabará con la relación comercial histórica con su país, traerá consecuencias en la economía mexicana y es un riesgo para el funcionamiento de la democracia.

El diplomático no lo dice en ese tono solo para ganar reflectores, lo dice, porque es la opinión del Gobierno estadounidense, que a diario recibe en la mañanera los ataques del presidente López Obrador.

Lo dice el Gobierno de Joe Biden que, con la captura de “El Mayo” Zambada y el hijo de “El Chapo” Guzmán, dejó en evidencia a los gobiernos de la 4T, y al propio presidente López Obrador, con el delicado tema de la protección a ciertos cárteles.

Ken Salazar lanza un misil y deja a entrever que violentar la democracia y a la economía al atacar al Poder Judicial, representa la peor herencia que recibiría la presidenta electa Claudia Sheinbaum.

Más cuando Trump ya amenaza con aranceles del 200 por ciento a cada auto importado que provenga de México. Más, cuando Kamala Harris tiene mucha información de la 4T en temas del narco.

Uno de los dos, ella o él, será presidente de Estados Unidos, y ambos coinciden en los altos riesgos de empujar la reforma al Poder Judicial, para terminar con un contrapeso y ejercer el autoritarismo, contrario a la democracia.