Los morenos son puro cuento con eso de la unidad. Al interior andan agarrados de las greñas por las candidaturas y con la presión del master del divisionismo, el ahora petista Ricardo Mejía Berdeja.
Las patadas debajo de la mesa están a la orden del día y, ya de entrada, Morena se siente perdido en las alcaldías de Torreón, Saltillo, Acuña, Monclova y en Piedras Negras.
Y en las candidaturas a diputados federales el pleito está a la orden del día, solo las candidaturas al senado con Luis Fernando Salazar y con Cecilia Guadiana tienen algo de estabilidad.
Ricardo Mejía Berdeja les metió ruido en Múzquiz, al enfrentar a los hermanos Tania Flores, quien buscará la reelección por Morena contra su carnal Tony Flores.
Ahí saldrán chispas, así como en Nueva Rosita, Sabinas, Nava, Allende y Zaragoza, municipios donde el Partido del Trabajo pretende ganarle la partida a Morena.
Mejía busca ser candidato a diputado federal por el distrito tres de Monclova y usted se preguntará, ¿qué no nació en Torreón o en Acapulco? La respuesta solo la conoce el propio Mejía y la decisión será de las autoridades electorales.
La alianza Morena -PT no significa propiamente unidad, sino la ambición de mujeres y hombres que quieren ser arrastrados con la imagen de Claudia Sheinbaum, a quien, por cierto, no se le olvida que Ricardo Mejía los dividió en la elección para gobernador del estado y lo sigue y lo seguirá haciendo ahora con el Partido del Trabajo.
Lo bueno para Morena y el propio PT es que Mejía no irá en la boleta y sus aspiraciones se reducen a la facilidad de ir como plurinominal, a la fácil , resignado a la mala imagen que tiene entre los líderes y los seguidores de morena y auspiciado por un partido veleta como lo es el PT.







