Esos de Morena no tienen corazón de bodega, no se guardan nada; traen la división como bandera. Imagínese usted que en un evento de «unidad» que organizó el partido en la Alameda de Saltillo le dieron una gritoniza terrible al dirigente estatal, Diego del Bosque; de farsante no lo bajaron porque según le atribuyen la vapuleada que les dieron en la elección pasada en la que resultó ganador Manolo Jiménez.
Si bien los gritos tienen algo de razón porque efectivamente a Diego le falta liderazgo para manejar las diferentes tribus que se han conformado, la verdad es que no solo fue esta la causa de tan vergonzosa derrota. Fueron varios factores, que al parecer se están volviendo a repetir, cada quien anda haciendo campaña por su lado y no hay una voz de autoridad que les diga a los calefactos que le bajen a su intensidad. Y es que ya todos se ven como senadores, diputados, incluso hay algunos ilusos que creen que por tener miles de seguidores en Instagram tienen el derecho de ser candidato a alguna alcaldía.
Total que el evento se volvió un circo y ya pa’ que Antonio Attolini le haya entrado al quite es mucho decir. Penoso espectáculo que precisaron los 30 o 40 asistentes a la reunión porque tampoco crea que el nivel de convocatoria anda muy elevado.
Ahí que le sigan, total ese corrido ya nos lo sabemos.







