Otra vez quedó en evidencia la ineptitud de los gobiernos morenistas.
El resultado, hasta el momento, 67 muertos y más de 44 desaparecidos.
¿Se acuerda del huracán “Otis”? Que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador pasó por alto y las consecuencias fueron 356 muertos y 128 desaparecidos.
En ese sexenio de la corrupción y de la impunidad, el Gobierno federal nunca alertó a las autoridades y, en la madrugada, la tromba arrasó con Acapulco.
Ahora, la Conagua alertó a tiempo, pero gobiernos como el de la morenista Rocío Nahle no cumplieron con su responsabilidad y los ciudadanos nunca se enteraron de la intensidad de las lluvias.
Lo mismo pasó en Puebla, Hidalgo, Querétaro y en San Luis Potosí.
El resultado: más de 67 muertos y 44 desaparecidos, hasta el momento.
Además, miles de familias damnificadas que se quedaron en la calle ante la inundación de sus casas.
La presidenta Claudia Sheinbaum enfrentó el caos y se llevó protestas y reclamos, mientras gobernadores como Rocío Nahle han permanecido casi escondidos, y es que dijo que la creciente de uno de los ríos era pequeña y casi inundó Poza Rica.
Al mismo tiempo, enfrenta la realidad de no tener recursos, porque AMLO desapareció los recursos del Fondo de Desastres Naturales.
Hoy, de nueva cuenta, sale a flote la falta de preparación de las y los gobernadores de Morena.
Una vez más se confirma la crisis de credibilidad que afronta la llamada cuarta transformación.







