El pleito se acentúa entre los que se resisten a irse y los que no acaban de sentarse a gobernar.
La abrupta salida de Marx Arriaga, Adán Augusto, Gertz Manero y los que faltan refleja las fuertes diferencias entre los seguidores de Andrés Manuel López Obrador y quienes gobiernan al lado de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Mientras el país se hunde en la inseguridad y, cada día, se destapan más actos de corrupción y de impunidad de la cuarta transformación que resultó transtornación, los golpes evidencian el natural desplazamiento de los que aún le prenden incienso a Andrés Manuel López Obrador.
Adán Augusto, por corrupto, desplazado de la coordinación de Morena en el Senado; Alejandro Gertz Manero, corrido de la Fiscalía General de la República; y ahora un achichincle, Marx Arriaga, sacado a patadas de la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Antes, Marx denunció a Mario Delgado, titular de la SEP, por atentar contra el contenido educativo de la llamada Nueva Escuela Mexicana.
Incluso, llamó a efectuar protestas contra la SEP, donde aún cobraba.
La instrucción fue precisa. Se va, hasta por la fuerza, como titular de contenidos educativos, donde lo puso AMLO.
De esa forma, se consuma otro desplazamiento natural del poder político y se hace más grande el pleito entre los obradoristas que se resisten a dejar el hueso y los que gobiernan con la presidenta Sheinbaum.
Pero, al margen de la lucha de poder, todos los días se descubren más actos de negligencia del Gobierno morenista, como el resurgimiento del sarampión con la muerte de 28 menores de edad y los más de cuatro mil contagios.
Y todo porque AMLO dejó de vacunar; o sea, desvió el dinero a sus programas sociales para recaudar votos morenistas.
En Coahuila, también sale a la luz y se confirma la versión de que López Obrador aceleró la quiebra de Altos Hornos de México, sin importar que miles de trabajadores se quedaron sin sueldo y otros tantos, proveedores, afrontan una grave situación económica.
El traumado de AMLO lo único que quería era vengarse de otro corrupto, Alonso Ancira.
Entre corruptos se llevaron de encuentro a miles de familias de las regiones Centro y Carbonífera de nuestro estado.







