Que dizque por seguridad nacional no podemos saber cuánto gastó el expresidente López Obrador para construir el Tren Maya, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y la refinería Dos Bocas.

¿Por seguridad de quién?

De López Obrador, porque si se sabe lo que se gastó, iría al bote, a la cárcel.

El Tren Maya no acaba de funcionar al cien y pocos lo usan; generó un daño irreversible al ecosistema maya.

Al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles le han tenido que acarrear vuelos para conexión porque no era necesario en esa zona.  Y la refinería Dos Bocas no ha refinado ni un litro de petróleo crudo.

En seis meses ya comienza a salir el mugrero del expresidente de los otros datos, el morenista que no miente y menos roba.

En Segalmex 15 mil millones de pesos y en Birmex por lo menos 13 mil. Súmele a los 40 migrantes muertos en la estación migratoria de Ciudad Juárez, el compromiso incumplido de los 43 normalistas desaparecidos en Ayotzinapa, y, lo peor, los gobiernos morenistas entregados a los brazos de la delincuencia y todo nos salió peor.

Estábamos mejor cuando estábamos mal. Y AMLO, escondido en su rancho La Chingada, en Palenque, Chiapas, mientras su tierra natal, Tabasco, arde en muertes por inseguridad como Sinaloa, Michoacán, Guerrero y Zacatecas, entre otros.

Pero aún así, presiona con todo a la presidenta Claudia Sheinbaum para demostrar quién es quién. Que tiene el control político de Morena y del gabinete federal.

Pero, poco a poco, la presidenta ha establecido su propio estilo y también se desmarca con sutileza del iracundo AMLO y sus locuras de perpetuarse en el poder.

Un poder que, si saliera a la luz pública el dinero que se usó en sus obras sin sentido, se convertiría en polvo hacia dónde va, gracias a que el tiempo pone todo y a todos en su lugar.