Las traiciones no se deben olvidar.
En aquella entrevista, la entonces candidata y hoy presidenta Claudia Sheinbaum no titubeó en la respuesta.
A la pregunta de El Mirón respondió: “Ricardo Mejía es un traidor”.
Y como dice la frase popular y certera: El que traiciona una vez, traiciona siempre.
Hoy, pasado el tiempo, los morenistas vuelven a decirle lo mismo a Mejía.
En ese tiempo, Ricardo Mejía traicionó a Andrés Manuel López Obrador y, en lugar de sumarse, boicoteó y descalificó al entonces candidato a gobernador por Morena, el fallecido y bien recordado Armando Guadiana, quien aguantó insultos y toda clase de calificativos.
A pesar de la división que provocó Ricardo Mejía, los acuerdos cupulares mantuvieron la alianza Morena-PT.
Pero los morenistas agraviados no lo olvidaron. Menos Cecilia Guadiana, Alberto Hurtado o Luis Fernando Salazar.
Otros se hicieron locos, metieron la cabeza como el avestruz o hicieron como que la Virgen les hablaba.
¿Quienes?
Diego del Bosque, Tony “Congales”, Ale Salazar, Shamir Fernández, Cintia Cuevas, Jacobo Rodríguez, entre otros.
Pero la ofensa siempre estuvo presente, hasta que acabó con resurgir en voz de Luis Fernando Salazar y de Alberto Hurtado
Ambos volvieron a calificar de traidor a Ricardo Mejía y al PT.
Además, coinciden en que Morena ha perdido mucho más con el PT de Mejía, de Tony y de Tania “N”.
El PT no es la 4T y hoy los morenistas ya se cansaron de ser utilizados en los escándalos originados por el desvío de recursos públicos en el caso de Tania “N” y de las posturas beligerantes de Tony y de Mejía.
Como que dijeron: «Ya estuvo bueno de estar aguantando sus negligencias» y pidieron dejar la alianza con el Partido del Trabajo que ha partido a Morena en todo momento.
Hicieron suya la respuesta de la hoy presidenta Claudia Sheinbaum y tronaron con justificadas razones.
¿Qué sigue?
Lo de siempre, ahora veremos a Ricardo Mejía golpear a Luis Fernando y a Alberto Hurtado, tal y como siempre lo hace y lo hizo con Armando Guadiana. Es su ADN y los ciudadanos ya lo tienen bien medidito.






