Ante la debacle en Coahuila y el descrédito en todo el país por tanto escándalo de corrupción y de impunidad, Morena adelanta sus tiempos y la próxima semana exigirá a sus candidatos y candidatas a gobernador en los 17 estados.
Sí, bajo la protección de ser nombrados defensores de la 4T, iniciarán campaña política desde ahora, con un año de ventaja.
La elección es el 7 de junio del próximo año, pero asumen que necesitan publicitarse desde antes para tratar de amortiguar la debacle de su marca.
En Coahuila, la Alianza por la Seguridad PRI-UDC les puso una goleada de 16 a cero.
Ahora buscan remontar el marcador en los 17 estados donde habrá renovación de las gubernaturas y, lo más importante para la presidenta Claudia Sheinbaum, lograr mayoría en la Cámara de Diputados.
En la elección del año próximo se elegirán las y los 300 diputados federales que, junto con los 200 pluris, conformarán la nueva Cámara.
Es la elección intermedia, la elección de la presidenta Sheinbaum, sobre todo en la renovación del Poder Legislativo federal.
Perderlo sería la peor tragedia en su sexenio, al igual que, en segundo término de importancia, salir derrotado Morena en los 14 de los 17 estados que hoy todavía gobierna.
Por eso adelantan los tiempos en la selección de sus candidatos y candidatas, para tratar de ganarle tiempo al tiempo y poder sortear el descrédito nacional por tanto relajo que se traen.
Tanto escándalo como el de los narcopolíticos, el creciente huachicol fiscal, los nuevos ricos y su peor pasivo: Andrés Manuel López Obrador.






