Otra vez los morenistas de López Obrador se la hicieron a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Resulta que, dentro de la nueva Ley Contra la Extorsión que aprobaron en la Cámara de Diputados, no le avisaron a la presidenta Sheinbaum sobre la pequeña modificación realizada a su iniciativa.
Casi nada.
Bajaron como sanción penal de cinco a diez años de cárcel para aquel o aquella funcionaria pública que no denuncie una extorsión de la que se haya enterado.
La iniciativa original contemplaba de diez a 20 años de cárcel.
Al conocer el pequeño cambio, la presidenta Sheinbaum admitió que no sabía y los diputados morenistas solo se hicieron como que la Virgen les hablaba.
Y lo hicieron para proteger a los funcionarios públicos morenistas que están detrás o que protegen a los extorsionadores que mantienen ahogados a los productores de alimentos y de otros productos y servicios.
No es la primera vez que los legisladores morenistas, aliados de AMLO, le juegan las contras a la presidenta Sheinbaum.
Solo recordar la iniciativa contra el nepotismo que envió la presidenta Sheinbaum para aplicarla en las elecciones de 2027 y las y los diputados morenistas se la cambiaron para que se aplique hasta 2030.
La presidenta soportó el desaire y aún sigue en la batalla para que sea en su Morena donde se aplique el decirle no al nepotismo; y aún no les gana a sus contras, que todavía reciben línea de Andrés Manuel López Obrador, el expresidente más corrupto, ineficiente y populista de nuestra historia.







