¿Por qué Chema Fraustro, en ocho meses de trabajo, ocupa el primer lugar de aprobación entre los 38 alcaldes de Coahuila? A su estilo y con su experiencia en el servicio público, el edil ha concentrado a un equipo de trabajo para hacer un Gobierno cercano y eficaz. Golpes de precisión, pero no alocados; con base en una política pública que responde a lo que la ciudadanía quiere: un Saltillo seguro con servicios básicos eficientes, áreas verdes, mejor movilidad, en un proceso de mejora continua en el transporte público, entre otras áreas.
Todo bajo la consigna social, sustento de una eficiente Administración municipal: “Saltillo nos une”. Nos une por una ciudad que es el segundo hogar de todos, que la queremos funcional, segura, limpia y con futuro alentador en un proceso de crecimiento poblacional, a veces, ya demasiado vertiginoso.
En el quehacer político Chema cuenta con el apoyo del gobernador Riquelme, del Gobierno federal, de los ciudadanos y recibió de Manolo Jiménez una ciudad ordenada en desarrollo.
Apuntala lo que iba bien y establece ya su propio estilo de Gobierno, en el que un día escucha uno a uno a las y los policías que quieren subir de puesto; al otro, encabeza juntas de Desarrollo Social y Economía; y otro más, se sube a la bici para dar el ejemplo de que debemos cuidar el medio ambiente, al no usar siempre el auto y gozar de la capital de Coahuila.
Mitofsky lo coloca arriba del alcalde de Torreón, Román Alberto Cepeda; mucho más arriba que los alcaldes de Monclova, Piedras Negras y Acuña.
Sobrio y trabajador, experimentado y tejedor fino de política incluyente, en la que no agarra pleitos, ni suda calenturas ajenas.






