Los habitantes de Torreón reconocen que se ha recuperado la paz y la tranquilidad, y ese es el voto reflexivo y el activo de fondo a favor de la reelección de Román Cepeda como alcalde de Torreón.
Durante la presentación de propuestas -no debate- que organizó el Instituto Electoral de Coahuila, el candidato del PRI, Román Cepeda, destacó que apenas el jueves anterior el INEGI colocó a Torreón, Saltillo y Piedras Negras como ciudades con alta percepción de seguridad ciudadana.
Resaltó que hoy Torreón es seguro y esa seguridad es el principal factor de desarrollo económico y bienestar social.
Y el voto reflexivo va en ese sentido. Apostarle a los avances logrados en seguridad, servicios básicos, inversiones y empleos, y los compromisos en materia de transporte y de movilidad.
Los habitantes de Torreón ya saben de los tiempos de violencia y no se la jugarán por la inexperiencia y la incertidumbre que representan las otras opciones políticas como el traidor Shamir, quien decepcionó a los propios morenistas por sus propuestas titubeantes y nada claras, sobre todo en el tema de la seguridad.
Si habría que poner un segundo lugar, ese se lo llevó el panista Sergio Lara por sus propuestas.
En tercer lugar, empatados y grises, Shamir y Nacho Corona, para pasar a Jorge Torres Bernal, el influencer de Movimiento Ciudadano hasta el último sitio.
El ejercicio, igual que en Saltillo, utilizó un formato que no permitió los contrastes de ideas que permitieran un verdadero debate.
Más bien el IEC presentó otra vez el formato de propuestas que permitió a los que lo vieron valorar capacidades e incapacidades, experiencia e inexperiencia y, lo más importante, la certidumbre que significa el voto reflexivo por encima del voto que obedece al estímulo mediático que implica riesgos e incertidumbre.







