El título es más que atractivo: “La cuarta transformación del crimen organizado”.
Lo escribe Ricardo Ravelo, periodista especializado en narcotráfico y, “a la limón”, argot del periodismo escrito, con José Luis Montenegro, otro destacado investigador.
La investigación da fe de cómo, durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, creció el crimen organizado en los estados que hoy gobierna Morena.
Tim Golden, periodista estadounidense con el premio Pulitzer, ya lo había advertido desde el 2006. AMLO recibía financiamiento del narco.
En la investigación de Ravelo y de Montenegro se corrobora lo que dijo “El Mayo” Zambada, luego de haber sido extraditado a la fuerza a Estados Unidos por su ahijado “El Chapito”.
Trata de conversaciones telefónicas donde los chapos se ponen de acuerdo con Rubén Rocha, gobernador de Sinaloa, sobre el lugar y la hora de la reunión con “El Mayo” Zambada para secuestrarlo y dárselo a Donald Trump como tributo de salvación.
La gran incógnita es si sabía de eso el entonces presidente López Obrador, quien puso a Rubén Rocha y mantuvo, según Tim Golden, una cercana relación con el cártel de “El Chapo” Guzmán.
Bajo la premisa política de que el presidente o presidenta es el mejor informado de un país, AMLO estaría metido hasta el fondo en eso y más.
Veremos lo que amplíen de información los grandes narcos que ya son testigos protegidos.
La información, por supuesto, alcanzará a muchos narcopolíticos morenistas que hoy andan muy nerviosos ante la cada vez más fuerte embestida estadounidense y el cada vez, también, reducido margen de ya no protección, sino disimulo de la presidenta Sheinbaum.







