Cuando hablamos de corrupción se me vienen varios nombres a la cabeza, pero sin duda acá en Coahuila uno de los máximos exponentes tiene que ser Alonso Ancira, que, como un cáncer, poco a poco fue consumiendo desde sus entrañas una de las empresas más rentables que hemos tenido a lo largo de la historia.
Altos Hornos de México era tan grande que aguantó décadas de malos manejos y saqueos por parte de su eterno presidente. Quebrar AHMSA pasará a la historia de Ancira como su más triste legado; llevó a la región Centro a la incertidumbre de miles de familias que de ahí vivían.
Escándalos como no pagar la nómina, no pagar las aportaciones del Seguro Social, no pagar los recibos de CFE y no pagar a proveedores eran el pan de cada día en Monclova.
Esta semana por fin hubo buenas noticias: se logró correr a Ancira y vender a inversionistas extranjeros sus acciones, quienes llegarán invirtiendo 200 millones de dólares en varias etapas.
Y usted se preguntará: ¿es viable este negocio? Y eso solo el tiempo nos dará la respuesta, pero por lo pronto quitarse ese alacrán de encima ya es un gran avance; aunque siendo sinceros, su destino debería estar tras las rejas; mucho daño le hizo a la región Centro como para que siga disfrutando de la fortuna que amasó a costa de los monclovenses.







