Estados Unidos.- El amor hace cometer locuras, tal y como le ocurrió a la joven Rebecca Short, de 26 años, que trabaja como enfermera dental en Reino Unido y se hizo tendencia al viajar a Estados Unidos para casarse con un asesino.
La joven dijo una “mentira piadosa” a su familia y les dijo que “cruzaría el charco” para conocer Disney en Florida, pero en realidad se casó com Manuel Ovante, un asesino de 35 años.

Sus padres y seres queridos se enteraron de su enlace luego de que ella publicó fotos desde la cárcel de Eyman, Florence, Arizona, donde se encuentra recluido su ahora esposo.
Tras verlas, todos quedaron sorprendidos, «Ella siempre estaba obsesionada con ver documentales de Netflix sobre asesinos en serie en Estados Unidos, pero nadie pensó que huiría y se casaría con uno», comentó una amiga de ella a medios locales.
El mexicoamericano Ovante mató a tiros a dos hombres después de que él y sus amigos fueran a una casa en busca de drogas en 2008. Fue sentenciado en 2010 y se le permitió salir de su celda para la boda, la cual ocurrió el pasado 14 de abril.
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Rebecca llevó un pastel de boda negro con glaseado de rosa roja y el mensaje: «¡Hasta que la muerte nos separe!». En su foto de recién casados se les ve contentos, ella con un conjunto negro y el con su mono naranja, que es el uniforme de la cárcel.







