México.- Tras cuatro meses de ausencia en el Pleno, el senador Enrique Inzunza Cázarez reapareció públicamente en el Senado de la República para rechazar tajantemente cualquier vínculo con el crimen organizado y defender la legalidad de su desempeño legislativo. En conferencia de prensa previa a la junta parlamentaria, el legislador aclaró que durante su periodo fuera de las sesiones presenciales no abandonó sus responsabilidades, sino que trabajó desde Culiacán en la preparación de veintidós dictámenes para la Comisión de Estudios Legislativos, asegurando que su permanencia en el cargo estuvo respaldada por su lealtad y que no requirió solicitar licencia.
Respecto a las acusaciones provenientes de autoridades de Estados Unidos, Inzunza afirmó que los documentos difundidos carecen de pruebas e insistió en su inocencia, señalando que ya compareció voluntariamente ante la Fiscalía General de la República para colaborar con las investigaciones. El legislador por Sinaloa enfatizó que no teme a un proceso penal ni a ser detenido, asegurando que sus recursos provienen exclusivamente de sus salarios como servidor público a pesar de mantener sus cuentas bancarias bloqueadas, y rechazó categóricamente haber buscado convertirse en testigo protegido o haber recibido protección de grupos delictivos.
Durante la sesión de preguntas, Inzunza defendió al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, catalogándolo como un hombre probo y honorable, aunque precisó que cada funcionario debe responder por sus propios actos. Asimismo, el senador desmintió de forma contundente que la carta atribuida a Ismael El Mayo Zambada contenga señalamientos en su contra respecto al homicidio de Héctor Melesio Cuén, empeñando su renuncia al cargo si se demostrara lo contrario. Finalmente, explicó que su separación de la bancada de Morena responde a una decisión estrictamente personal para enfrentar la controversia sin afectar al movimiento, reiterando su compromiso con el proyecto político que abandera.







