Sinaloa.- La entrega voluntaria de dos exfuncionarios de Sinaloa a autoridades de Estados Unidos elevó la presión sobre el gobierno mexicano en medio de investigaciones por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa. Se trata de Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad, y Enrique Díaz, exsecretario de Administración y Finanzas, quienes son señalados por supuestamente proteger a la facción de Los Chapitos a cambio de sobornos. Ambos forman parte de un grupo de funcionarios investigados, entre ellos el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
Mérida, general retirado del Ejército, habría proporcionado información sobre operativos antidrogas a integrantes del cártel, según acusaciones estadounidenses. El exfuncionario ingresó a Estados Unidos por Arizona y posteriormente fue trasladado a Nueva York, donde compareció ante una corte federal. Reportes periodísticos indican que podría colaborar con fiscales estadounidenses en calidad de testigo cooperante.
Por su parte, Enrique Díaz es investigado por presuntos movimientos financieros y esquemas de protección política ligados a Los Chapitos. Su entrega habría ocurrido desde Europa, donde vacacionaba. El caso tomó fuerza tras una llamada entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el mandatario estadounidense Donald Trump sobre seguridad y narcotráfico, mientras continúan abiertas las investigaciones contra funcionarios sinaloenses.






