Brasil.- Estados Unidos y Brasil se encaminan a una posible guerra comercial tras el anuncio del presidente Donald Trump de imponer un arancel del 50 por ciento a todas las importaciones brasileñas. La decisión surge como respuesta a lo que el mandatario estadounidense considera una persecución judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro, actualmente investigado por la Corte Suprema de Brasil por su presunta participación en un intento de golpe de Estado. Trump advirtió que replicará con aumentos arancelarios cada medida similar que adopte el gobierno de Lula da Silva, como ya ocurrió con China a inicios de 2025.
El gobierno brasileño, por su parte, calificó de inaceptable la presión extranjera y recordó que el juicio contra Bolsonaro es responsabilidad exclusiva del poder judicial. Lula respondió que Brasil es un país soberano y que no tolerará amenazas que afecten su institucionalidad. A través de redes sociales y declaraciones públicas, adelantó que iniciará negociaciones diplomáticas y, en caso necesario, aplicará la Ley de Reciprocidad Económica para igualar los gravámenes que imponga Washington.
Mientras tanto, la administración Trump también analiza elevar en un 10 por ciento los aranceles a los productos importados desde los países miembros de los BRICS, lo que incrementaría a 60 por ciento la carga para Brasil si se concreta. Lula tiene hasta el 1 de agosto para buscar una salida diplomática que evite el impacto económico, en un contexto en el que las diferencias ideológicas entre ambos gobiernos complican aún más cualquier acuerdo.







