Ciudad de México.- A menos de un día de la inauguración de la Copa del Mundo, el Estadio Ciudad de México se encuentra en el centro de la atención internacional entre el entusiasmo de los aficionados y los trabajos de última hora. En los alrededores del inmueble se observa una intensa actividad con la presencia de seguidores de Colombia y Corea del Sur, cientos de representantes de medios de comunicación y un amplio operativo de seguridad. Sin embargo, la incertidumbre por la conclusión de algunos detalles aún persiste a pocas horas del arranque del torneo.

Aunque las autoridades sostienen que el estadio está listo para recibir el evento, en el recinto continúan las labores contrarreloj para concluir aspectos operativos y logísticos. Camiones de carga mantienen un constante movimiento dentro de las instalaciones, mientras cuadrillas de trabajadores realizan ajustes finales y retiran mensajes colocados por manifestantes en semanas recientes. Las mejoras realizadas en áreas verdes, murales y estructuras metálicas contrastan con diversos detalles pendientes que siguen siendo visibles.

A la par de los preparativos, habitantes y comerciantes de las zonas cercanas han manifestado inconformidad por las restricciones de movilidad implementadas con motivo del torneo. Vecinos denuncian complicaciones para acceder a sus domicilios debido a los controles establecidos, mientras que algunos negocios reportan afectaciones económicas por las limitaciones impuestas. Así, entre la expectativa por el inicio de la justa mundialista y las quejas de la comunidad, el Estadio Ciudad de México llega a su cita con la historia en medio de un ambiente marcado por la premura y la controversia.