Estados Unidos.- Estados Unidos delineó una estrategia integral para Venezuela basada en un esquema de tres etapas que plantea una intervención progresiva en el país sudamericano. El plan inicia con una fase de estabilización orientada a generar condiciones mínimas de orden institucional y económico, con acciones inmediatas enfocadas en el manejo de recursos energéticos como punto de arranque.

Dentro de este primer momento se contempla la colocación en el mercado internacional de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano a precios comerciales, con una administración externa de los ingresos. Estos recursos estarían destinados a atender necesidades internas y sentar las bases de un proceso económico controlado desde el exterior, previo a una etapa de reactivación más amplia.

La segunda fase se centraría en la recuperación, abriendo el acceso al mercado venezolano a empresas extranjeras bajo esquemas considerados equitativos, al tiempo que se impulsaría un proceso de reconciliación nacional. Esto incluiría medidas para la reintegración de fuerzas opositoras y la reconstrucción de la sociedad civil. Finalmente, el plan prevé una tercera etapa orientada a una transición política formal en el país.