Estados Unidos.- El gobierno de Estados Unidos reiteró su respaldo político y estratégico a Israel en el contexto del conflicto en Gaza, mientras continúan los intentos por avanzar hacia una segunda fase del alto el fuego. En ese marco, el desarme de Hamás fue colocado como condición central para cualquier avance del acuerdo, coincidiendo con un nuevo encuentro entre autoridades estadounidenses e israelíes en Florida. La primera etapa de la tregua, vigente desde octubre, ha estado marcada por constantes incidentes armados en el enclave palestino.
A la par del escenario diplomático, Washington formalizó un nuevo impulso militar a su aliado al otorgar a la empresa Boeing un contrato multimillonario para el desarrollo y suministro de aviones de combate F-15 destinados a la Fuerza Aérea israelí. El programa contempla la fabricación de decenas de aeronaves y se extenderá hasta 2035, reforzando la cooperación militar entre ambos países en plena escalada regional.
Mientras tanto, la situación humanitaria en Gaza se agrava con la llegada del invierno. Organismos internacionales reportan que cientos de miles de personas han sido afectadas por lluvias, bajas temperaturas y la destrucción de infraestructura básica, consecuencia de más de dos años de ofensiva y desplazamientos forzados. A esto se suman nuevas operaciones militares en distintas zonas del enclave, pese al alto el fuego, en un conflicto que ya ha dejado decenas de miles de víctimas y una crisis humanitaria de gran escala.







