Francia.- El Gobierno francés ha iniciado una ofensiva legal para impedir que el rapero estadounidense Kanye West, ahora conocido como Ye, se presente en territorio nacional. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, confirmó que se encuentran analizando todas las vías legales posibles para cancelar el concierto programado para el próximo 11 de junio en el estadio Vélodrome de Marsella, citando las reiteradas declaraciones antisemitas y de apología al nazismo del artista.
Esta medida se suma a la reciente decisión del Gobierno británico, que el pasado 7 de abril prohibió formalmente la entrada del músico a su territorio, forzando la cancelación del Wireless Festival en Londres.
«No es bienvenido»: El rechazo de Marsella
La presión para cancelar el evento no solo proviene de París, sino de la propia alcaldía de Marsella. El alcalde Benoît Payan ha sido tajante al declarar que la ciudad mediterránea no se convertirá en una «vitrina para quienes promueven el odio y el nazismo desinhibido».
West, de 48 años, se ha proclamado simpatizante de Hitler en diversas ocasiones e incluso publicó un tema el año pasado haciendo apología al régimen nazi.
Las autoridades francesas consideran que la presencia de un artista con este discurso podría derivar en disturbios o actos de intolerancia.
Aunque el rapero se disculpó en enero atribuyendo su comportamiento a un episodio de trastorno bipolar, los gobiernos europeos mantienen una política de «tolerancia cero» ante discursos de odio.
Mientras Francia y el Reino Unido cierran sus puertas, la atención se traslada ahora a Madrid. West tiene previsto actuar en el estadio del Atlético de Madrid a finales de julio. Hasta el momento, las autoridades españolas no han emitido una postura oficial similar a la de sus homólogos franceses, aunque se espera que organizaciones civiles presionen para que se revise la viabilidad del evento en la capital española.







