Australia.-  Las manecillas del reloj marcaron el fin de un año complejo y el inicio del 2026 en varias partes del mundo. La cadena global de celebraciones comenzó este miércoles en el remoto atolón de Kiritimati, en la nación insular de Kiribati, que a las 10:00 GMT se convirtió en el primer rincón del planeta en dar la bienvenida al nuevo año.

Desde el Pacífico, la festividad avanzó hacia el oeste, llegando a Sídney, la autoproclamada “capital mundial del Año Nuevo”, donde la alegría habitual se mezcló con un profundo sentimiento de duelo nacional tras los recientes eventos trágicos que marcaron el cierre del 2025.

Sídney: Un minuto de silencio bajo un cielo iluminado
A pesar de lanzar nueve toneladas de fuegos artificiales sobre el icónico Puente del Puerto y la Ópera, Sídney transformó su celebración en un acto de resiliencia. A las 23:00 hora local, la música y el bullicio se detuvieron para guardar un minuto de silencio en memoria de las 15 víctimas del atentado terrorista en Bondi Beach, ocurrido hace apenas dos semanas.

  • Símbolos de Paz: El puente se iluminó con proyecciones de una paloma, una menorá y las palabras “unidad” y “paz”.
  • Solidaridad Digital: En un momento conmovedor, miles de personas en las estaciones de tren y a lo largo de la bahía encendieron las linternas de sus teléfonos para «brillar en solidaridad» con los afectados.
  • Palabras del Primer Ministro: “La alegría que usualmente sentimos al inicio de un nuevo año está atenuada por la tristeza del viejo”, declaró el primer ministro Anthony Albanese, reflejando el sentir de una nación en duelo.

Con el avance del huso horario hacia el oeste, el mundo espera que el 2026 traiga la estabilidad que las crisis del último año pusieron a prueba.