Saltillo.- Fue en el año 2017, cuando un grupo de personas con más voluntad que recursos, se dieron a la tarea de crear un grupo de apoyo para las personas que han caído en la enfermedad de la drogadicción, de este modo, y gracias al empeño de sus fundadores, surgió “Drogadictos Anónimos Esperanza y Nueva Vida”.

El centro de rehabilitación, que a lo largo de los cinco años de su fundación ha ayudado a cientos de jóvenes, se encuentra ubicado en el municipio de Ramos Arizpe a un costado del Santuario de Guadalupe, los servicios son gratuitos, señaló el señor Armando Hernández, además, los jóvenes aprenden un oficio durante su estancia en el centro.


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El señor Armando Hernández, que ha entregado parte de su vida para rescatar a jóvenes de las garras de la drogadicción, mencionó, que siempre es importante la colaboración de los familiares de los jóvenes que se encuentran en rehabilitación, así como de la sociedad, para que, al momento de reintegrarse a su vida normal, no se sientan rechazados.