Italia.- El volcán Etna, ubicado en la isla de Sicilia, registró una fuerte erupción explosiva este 12 de febrero de 2025, lo que llevó a las autoridades a elevar la alerta para la aviación del código naranja al código rojo, según informaron medios internacionales.

El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) de Italia confirmó el fenómeno, indicando que está siendo monitoreado a través de su personal en campo y mediante el uso de cámaras de vigilancia visible y térmica.

Debido a la magnitud del evento, el INGV informó en el Aviso del Observatorio de Volcanes para la Aviación (VONA) que, hasta el momento, no se ha podido estimar la altura exacta de la nube de ceniza volcánica. El organismo aseguró que se emitirá un nuevo aviso en caso de que las condiciones cambien significativamente o si se requiere modificar el nivel de alerta.

Una fase eruptiva en desarrollo

La erupción del Etna se produce tras tres meses de relativa calma después del último evento de salida de lava registrado el 10 de noviembre de 2024. La nueva actividad eruptiva comenzó el 6 de febrero de 2025 con explosiones estrombolianas moderadas y episodios intermitentes en el sector occidental del cráter sureste (SEC).

Durante la tarde del 4 de febrero, la amplitud del temblor volcánico aumentó de un nivel medio-bajo a medio-alto y se mantuvo estable durante los siguientes días. Los expertos del INGV localizaron la fuente del temblor debajo del cráter sureste, a profundidades entre 2,800 y 3,000 metros sobre el nivel del mar.

El 8 de febrero, se detectó actividad efusiva desde una fisura en la base del cráter Bocca Nuova, situada a aproximadamente 3,050 metros de altitud. Esta actividad generó un flujo de lava que avanzó hacia el sur, en dirección al monte Frumento Supino.

Para el 11 de febrero, el flujo de lava había alcanzado una longitud de 2,600 metros, con su frente más avanzado a una elevación de 2,200 metros sobre el nivel del mar.

Impacto y medidas de precaución

Las autoridades italianas han recomendado precaución a los residentes de la región, debido al riesgo de caída de ceniza volcánica. Asimismo, el aeropuerto de Catania, principal terminal aérea de la zona, podría experimentar interrupciones en sus operaciones debido a la presencia de ceniza en la atmósfera.

El volcán Etna es el más activo de Europa y una de las estructuras volcánicas más monitoreadas del mundo. Las autoridades continúan observando la evolución de la erupción para tomar medidas adecuadas y garantizar la seguridad de la población y la aviación en la región.