México.- El futbolista australiano Josh Cavallo, quien en 2021 hizo historia al ser uno de los primeros jugadores de élite en activo en declarar públicamente su homosexualidad, lanzó este martes una dura acusación contra su antiguo club, el Adelaide United. A través de un emotivo mensaje en su cuenta de Instagram, el lateral de 26 años aseguró que su salida de la institución no estuvo ligada a su rendimiento deportivo, sino a prejuicios sistemáticos: «Fue difícil de aceptar cuando me di cuenta de que mi propio club era homófobo», sentenció el deportista.

Cavallo reveló que, tras su valiente anuncio a los 21 años, comenzó a experimentar un bloqueo invisible por parte de los niveles directivos del equipo de la A-League. El jugador denunció que, a pesar de sus esfuerzos por mejorar en el campo, sus contribuciones eran ignoradas de manera constante, manteniéndolo en el banquillo bajo la narrativa oficial de supuestas lesiones. «Me enfadaba que la gente pensara que estaba apartado por lesiones, cuando en realidad era la homofobia interna la que me mantenía fuera», explicó, señalando que las personas en el poder obstaculizaron sus oportunidades debido a su orientación sexual.

Este testimonio pone de manifiesto los temores que el propio Cavallo expresó cuando decidió salir del armario: ver cómo los prejuicios podían afectar una carrera profesional en pleno siglo XXI. El futbolista lamentó que la situación llegó a ser tan asfixiante que, por primera vez, se cuestionó si habría sido mejor mantener su sexualidad en secreto para proteger su futuro en el fútbol de alto nivel. Su caso recuerda al hito de Thomas Hitzlsperger en 2013, aunque con la diferencia de que Cavallo ha tenido que enfrentar las consecuencias de la visibilidad mientras intentaba competir en la primera división.

Actualmente, Cavallo ha decidido dar un giro radical a su vida profesional al unirse al Stamford AFC, un club semiprofesional en Inglaterra. Según sus propias palabras, este cambio busca un entorno más saludable donde pueda «reenamorarse» del deporte, lejos de la discriminación que sufrió en su país natal. A pesar del sabor amargo de su salida de Australia, el jugador sigue siendo un referente global, recordando el apoyo que recibió en su momento de figuras como Antoine Griezmann, Pau Gasol y Gerard Piqué, quienes celebraron su valentía hace cinco años.