México.-  Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Tabasco, quien ocupó el cargo por más de cuatro años (del 11 de diciembre de 2019 al 5 de enero de 2024), mantenía una relación directa y cercana con al menos ocho funcionarios del gabinete del entonces gobernador Adán Augusto López Hernández y a nivel federal. Sin embargo, increíblemente, ninguno de ellos habría sospechado que Bermúdez Requena era, al mismo tiempo, uno de los principales líderes del grupo criminal “La Barredora”.

Actualmente prófugo, Bermúdez Requena recibía órdenes directas de López Hernández y de Carlos Manuel Merino Campos, quien fue secretario de Gobierno y después gobernador interino. Ambos han declarado al periodista Ciro Gómez Leyva que desconocían por completo los vínculos de su excolaborador con el crimen organizado.

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“No sospeché; si hubiese sospechado de él, inmediatamente lo hubiésemos separado del cargo. Todos los días acudíamos a la mesa de seguridad, ahí se presentaban los informes correspondientes y trabajamos de manera muy coordinada, por eso ahí están los resultados”, aseguró Adán Augusto López Hernández, actual líder de Morena en el Senado.

Por su parte, Carlos Manuel Merino Campos, ahora titular de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), también se desmarcó: “Ninguna autoridad, nadie —ni de manera formal ni de manera informal— a mí me comunicó alguna situación que genera responsabilidad para esta persona, para el entonces secretario”.

Otro personaje de índole federal que también sostuvo contacto y trabajó en seguridad con Bermúdez Requena fue el general Audomaro Martínez, amigo y escolta del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien ocupó cargos de alto rango como el de director del Centro Nacional de Inteligencia. No obstante, tampoco habría alertado sobre los nexos de Bermúdez Requena con “La Barredora”.

Paradójicamente, fueron los propios servicios de inteligencia del Ejército Mexicano los que, tras el hackeo de archivos conocido como Guacamaya Leaks, revelaron comunicaciones de la Defensa Nacional que mostraban que desde 2019 ya existían sospechas de los vínculos de Bermúdez con estructuras del crimen organizado. Estos reportes formaban parte de análisis de inteligencia militar.

El pasado martes, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó que desde febrero de este año existe una orden de aprehensión contra Bermúdez Requena por los delitos de asociación delictuosa, extorsión y secuestro. Agregó que la Fiscalía de Justicia de Tabasco inició en noviembre de 2024 una carpeta de investigación contra el exsecretario local por sus vínculos con “La Barredora”.

Durante el periodo en el que “La Barredora” se consolidó en Tabasco, Bermúdez Requena convivió de cerca con otros secretarios. Entre ellos destacan Marcos Rosendo Medina Filigrana, exsecretario de Gobierno (2019-2020), hoy consejero de Morena, diputado local y presidente del Congreso de Tabasco; y José Antonio de la Vega Asmitia, quien lo relevó en ese cargo (2020-2021) y actualmente es un empresario.

Antes de Bermúdez Requena, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Tabasco fue ocupada por Jorge Alberto Aguirre Carbajal (2019) y Ángel Mario Balcázar Martínez (2019), ambos también afiliados al partido Morena. Ninguno de estos funcionarios habría observado malos manejos de recursos, lavado de dinero o la movilización de efectivo con los grupos delictivos en Tabasco.

Otro funcionario de relevancia en la entidad que aparentemente pasó por alto la presencia de “La Barredora” fue Jaime Humberto Lastra Bastar, exfiscal estatal y quien hoy es diputado federal en la 66 Legislatura. En diciembre de 2019, Lastra Bastar compareció ante el Congreso local asegurando que «la realidad nos indica que se transita por el camino correcto a una procuración de justicia de calidad y excelencia». Fotografías en sus redes sociales muestran al exfiscal con Bermúdez Requena.