México.- Una reciente investigación periodística ha sacudido el ámbito público al revelar vínculos entre el exfutbolista Giovani Dos Santos y un contrato millonario otorgado por Petróleos Mexicanos (Pemex). El exseleccionado nacional, quien se integró como socio de una empresa privada en 2023, figura ahora en el centro de un debate sobre los mecanismos de asignación y transparencia en la industria energética nacional.

De acuerdo con el reportaje, la firma Procura de México obtuvo en septiembre de 2024 un contrato que supera los 13 millones de dólares (aproximadamente 238 millones de pesos) para el suministro de productos químicos especializados.
 

Una empresa de «mil usos» sin perfil petrolero
Uno de los puntos más críticos de la revelación es el giro comercial de la compañía. Fundada en 2005 en Tabasco, Procura de México tiene un objeto social que incluye actividades tan diversas como la venta de leche, artículos de limpieza y la construcción de hoteles, pero carece de antecedentes en la industria de los hidrocarburos.

  • El Contrato: Contempla el suministro de productos bajo la marca Tati, propiedad de Dos Santos, incluyendo separadores de crudo y agua, resinas y retardantes de fuego.
  • Cronología: El acuerdo tiene vigencia desde septiembre de 2024 hasta julio de 2025.¿
  • La Anomalía: Antes de 2023, la firma no contaba con registros de contratos previos con la paraestatal.

La entrada formal de Dos Santos como socio ocurrió en septiembre de 2023. Apenas dos meses después, el exjugador manifestó públicamente su apoyo a la campaña de la hoy presidenta Claudia Sheinbaum. El reportaje subraya la coincidencia temporal entre su incursión empresarial, su posicionamiento político y la obtención del contrato masivo un año después.

Asimismo, se señala que el socio de Dos Santos, Antonio Fatford Tool, cuenta con antecedentes en la administración pública durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, y la empresa mantiene relaciones comerciales con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el gobierno de Tabasco.

Hasta el momento, ni la dirección de Pemex ni el propio Giovani Dos Santos han emitido declaraciones para esclarecer los criterios de selección que permitieron a una empresa con un perfil ajeno al sector energético obtener un contrato de tal magnitud.

El caso ha reavivado el debate sobre la rendición de cuentas en las paraestatales y la necesidad de supervisar rigurosamente los vínculos entre figuras de alto perfil público y el erario, especialmente en un contexto donde la transparencia se mantiene como una de las principales demandas de la ciudadanía.