Morelos.- Investigaciones federales señalan que presuntos integrantes del Cártel de Sinaloa habrían presionado a la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, para facilitar el traslado de drogas y permitir que personas ligadas al grupo criminal ocuparan cargos en ayuntamientos.

De acuerdo con documentos judiciales, la organización también buscaba influir en el manejo de recursos municipales. Las indagatorias sostienen que desde 2021 el grupo delictivo habría extendido su presencia en distintas administraciones locales, además de intervenir en actividades políticas y financieras dentro de la entidad.

Las pesquisas de la Fiscalía General de la República apuntan a Júpiter Araujo Bernard, identificado como “El Barbas”, como uno de los operadores del grupo en Morelos. Según la declaración del exalcalde de Cuautla, Raúl Tadeo Nava, el presunto criminal le pidió advertir a la mandataria estatal que debía llegar a un acuerdo con la organización para “pacificar” el estado.

También habría exigido no limitar recursos municipales y permitir la colocación de perfiles cercanos al cártel en puestos relevantes dentro de distintos ayuntamientos.

Frente a las acusaciones difundidas, el Gobierno de Morelos negó que la gobernadora hubiera recibido amenazas del crimen organizado. En un comunicado oficial, la Administración estatal aseguró que Margarita González Saravia nunca fue presionada para permitir el libre tránsito de drogas en la entidad.