Saltillo, Coah.- Los estados del norte de México, Chihuahua, Sonora y Coahuila, enfrentan una creciente incertidumbre debido a las amenazas de deportaciones masivas por parte del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump. A tan solo días de su toma de protesta, las autoridades locales se mantienen en alerta y coordinadas con los tres niveles de gobierno, mientras se desconocen los detalles y la magnitud de las deportaciones que podrían ocurrir. En Chihuahua, el alcalde Cruz Pérez Cuéllar aseguró que ya se cuenta con espacios disponibles para recibir a los migrantes, incluyendo carpas y albergues con capacidad para 3,000 personas.

En Sonora, el alcalde de Nogales, Juan Francisco Gim, también expresó su preocupación, pero destacó que la situación representa tanto un reto como una oportunidad para los mexicanos. Gim mencionó que se han acondicionado instalaciones, como un gimnasio municipal con capacidad para 1,500 personas, y se prepara una nave industrial con espacio para recibir hasta 3,500 migrantes. Además, el gobierno federal instalará refugios para garantizar la atención de entre 3,000 y 3,500 personas. A pesar de la incertidumbre, el alcalde confía en la capacidad del país para hacer frente a la crisis.

Por su parte, en Coahuila, el secretario de Gobierno, Oscar Pimentel, reiteró que la falta de información genera incertidumbre, pero expresó su confianza en que el gobierno mexicano establecerá los mecanismos necesarios para el diálogo y cooperación con Estados Unidos. Pimentel informó que ya están siendo acondicionados dos albergues, y uno más está en preparación, con el objetivo de atender la posible llegada de migrantes ante las nuevas amenazas de deportación.