México.- La red de impunidad de la secta ultraortodoxa Lev Tahor sumó un nuevo revés judicial en territorio mexicano. La Fiscalía General de la República (FGR) confirmó la vinculación a proceso de Yoel Alter, presunto integrante de alto rango de la organización, bajo los cargos de delincuencia organizada y trata de personas en la modalidad de matrimonios forzados.
Alter, de origen rumano, fue detenido en Guatemala por agentes de la Interpol en enero de 2025 y extraditado recientemente a México. Este jueves, un juez federal dictó la medida de prisión preventiva tras analizar las pruebas que lo vinculan con la gestión de un sistema de esclavitud moderna y abusos sistemáticos contra menores en el estado de Chiapas.
Lev Tahor: El «Corazón Puro» del aislamiento y el abuso
Fundada en Jerusalén en 1988 por Shlomo Helbrans, Lev Tahor (que significa «corazón puro» en hebreo) ha sido perseguida en al menos siete naciones por sus prácticas extremistas. Su historia en México está marcada por el hermetismo y la tragedia: en 2017, su fundador murió ahogado durante un rito religioso en un río de Chiapas.
Modus Operandi y Vida Interna:
- Aislamiento Total: El grupo prohíbe el contacto con el mundo exterior, el uso de tecnología y el acceso a la educación pública.
- Vestimenta Estricta: Las mujeres y niñas deben vestir túnicas negras que las cubren de pies a cabeza.
- Matrimonios Infantiles: La FGR documentó que la secta promueve uniones concertadas entre menores de 12 o 13 años, frecuentemente entre familiares cercanos para mantener la cohesión del grupo.
- Restricción Alimentaria: Solo consumen productos que ellos mismos preparan, rechazando alimentos procesados, arroz o incluso huevos de gallina comerciales.
Chiapas: El refugio selvático de la secta
Las investigaciones federales ubican a Chiapas como el centro de operaciones del grupo en México. La comunidad suele rentar fincas en áreas remotas de la selva, cerca de Tapachula, para evitar la vigilancia de las autoridades.
En 2022, un operativo masivo en un campamento a 17 kilómetros de la frontera con Guatemala permitió el rescate de 17 menores, aunque la operación se vio empañada por un motín en el que una veintena de integrantes logró escapar del centro de detención del DIF en Huixtla.






