Vaticano.- El Papa León XIV se vio envuelto en una situación de riesgo durante un encuentro público en el Vaticano, un incidente que pudo escalar a tragedia si no fuera por la rápida intervención de su equipo de seguridad. Los hechos ocurrieron en el patio de San Dámaso, durante un evento para conmemorar el Día Internacional contra el Abuso de Drogas.
Lo que se esperaba fuera un encuentro emotivo, se tornó en un bochornoso momento cuando el Santo Padre se detuvo para saludar a un grupo de personas. Todo comenzó cuando un hombre le arrojó un guante de beisbol a la cabeza, en lo que parecía un intento de regalo. Aunque el Papa había atrapado un peluche que le lanzaron momentos antes, no pudo hacer lo mismo con el guante, el cual lo golpeó.
Inmediatamente después, las personas se abalanzaron para saludarlo, empujándose unas sobre otras. La valla de seguridad estuvo a punto de caerse por la presión. El propio Pontífice intentó detener a la multitud, mientras su equipo de seguridad intervenía para evitar un accidente mayor. Con gestos de sus manos, el Papa les pidió a los asistentes que se replegaran y se calmaran para evitar infortunios.
El video del incidente se volvió viral y generó gran indignación en redes sociales, donde usuarios condenaron la falta de respeto y la imprudencia de la multitud, señalando que la situación pudo haber tenido graves consecuencias.






