Ciudad de México.- En medio de un intenso debate en el Senado, la mayoría oficialista, respaldada por el senador Miguel Ángel Yunes, busca aprobar una reforma que permitirá que la Guardia Nacional (GN) quede bajo el control operativo y administrativo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Los senadores de oposición, representados por el PAN, PRI y Movimiento Ciudadano, han expresado su preocupación, advirtiendo que esta medida representa un paso hacia la “militarización” del país. Sin embargo, los legisladores de Morena, PT y PVEM defienden que la GN mantendrá su carácter civil y que esta reestructuración es necesaria para hacer frente a los desafíos de seguridad en México.
Entre las principales disposiciones de la reforma se destaca la facultad otorgada a la Guardia Nacional para investigar delitos, lo cual se argumenta será llevado a cabo en coordinación con el Ministerio Público y las policías, asegurando el respeto a los derechos humanos. Además, el dictamen prohíbe el alojamiento forzoso de miembros de la GN y de las Fuerzas Armadas en situaciones ordinarias, reafirmando el derecho de los ciudadanos a la inviolabilidad de su domicilio. No obstante, senadores como Luis Donaldo Colosio Riojas han calificado esta reforma como un grave retroceso para la seguridad civil en el país.
El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Adán Augusto López, confirmó el apoyo de Yunes Márquez a la propuesta, lo que podría garantizar la mayoría calificada necesaria para su aprobación. A pesar de las críticas, la presidenta de la Comisión de Estudios Legislativos, Citlalli Hernández, defendió la reforma como una respuesta a la creciente violencia en México, subrayando la necesidad de un marco legal que permita a la Guardia Nacional operar con eficacia y dentro de los límites constitucionales. Con el respaldo de 86 senadores de Morena y sus aliados, la reforma está un paso más cerca de convertirse en ley.






