Ciudad de México.- El descubrimiento de un predio presuntamente utilizado para el reclutamiento y adiestramiento de jóvenes en el Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, motivó al Gobierno federal a replantear el modelo de atención a familiares de personas desaparecidas. Durante un mensaje público, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que a raíz de este caso se impulsaron ajustes legales y operativos para garantizar que cada denuncia detone acciones inmediatas de búsqueda e investigación. El sitio, donde fueron localizados restos humanos el pasado 8 de marzo, evidenció deficiencias en los procesos de coordinación y en la apertura oportuna de carpetas de investigación.

La mandataria precisó que anteriormente existían situaciones en las que las fiscalías únicamente registraban la desaparición sin iniciar formalmente una indagatoria, o bien el reporte quedaba asentado en plataformas de comisiones de búsqueda sin activar el proceso penal correspondiente. Con la reforma, ahora es obligatorio abrir una carpeta de investigación desde el momento en que se presenta la denuncia, lo que implica el reconocimiento formal del delito y la responsabilidad inmediata del Estado para investigar y localizar a la persona. Además, se contempla la emisión de alertas automáticas a corporaciones municipales, estatales y federales, con el fin de agilizar la reacción institucional y evitar retrasos administrativos.

En casos vinculados con delincuencia organizada, la presidenta subrayó que se reforzarán las capacidades de inteligencia para desarticular posibles redes de captación y dar con los responsables. Reconoció que la desaparición de personas continúa siendo una problemática dolorosa en el país y reiteró el compromiso de brindar acompañamiento directo a las familias. También señaló que se mantiene bajo análisis el presunto reclutamiento a través de videojuegos y plataformas digitales, como parte de las líneas de investigación relacionadas con la captación de jóvenes.