De pronto despiertas en la noche sin saber por qué, tienes insomnio por varios días, todo lo que pasa a tu alrededor te es molesto, no sabes que decisión tomar ante una u otra situación, lo que comúnmente te hacía feliz ya no lo es, y después de todo esto comienzas a pensar que algo no anda bien, que te estás volviendo loco…

Han sido meses muy difíciles donde el encierro por la pandemia hizo visibles carencias, temores, angustias y sentimientos que tal vez se tenían controlados hasta antes de detener el tiempo y entrar en cuarentena obligatoria. Para algunos ha sido fácil retomar el camino a la normalidad, para otros el simple echo de tener que salir de casa les provoca una profunda ansiedad… no todos tienen las mismas herramientas emocionales para superar situaciones de crisis, y es válido, lo que no es válido es creer que es normal vivir así, no es válido creer que se debe de vivir en silencio, que nadie debe saberlo…

Ayer 10 de Octubre fue el Día Mundial de la Salud Mental, y precisamente el objetivo, es crear conciencia en que se debe identificar, dar tratamiento y prevenir algún trastorno emocional. Es recordar al mundo entero que está bien pedir ayuda, que no hay nada más sano que primero reconocer que algo no está bien y buscar una solución. Es como cuando duele algo físico, vas con un doctor, pues así debe ser cuando duele el alma, cuando no encuentras el camino y no puedes manejar tus emociones. No hay nada más sano que pedir ayuda, acudir a terapia con un  psicólogo o psiquiatra, aprende a cuidar tus emociones, rodéate de personas que te brinden cosas positivas, que vibran igual que tú y te hagan sentir bien.  

Y sobre todo, en medio de un mundo de cambios, de secuelas de pandemia, haz lo que te dé paz, no importa si a los demás no les gusta, si lo que piensas y decides te da paz, estás en el camino correcto. 

¡Hasta la próxima!