Saltillo.- Alrededor de 120 familias de la colonia Providencia, en Saltillo, podrían resultar afectadas por la construcción de una nueva vía ferroviaria para el tren de pasajeros Derramadero–Nuevo Laredo, situación que provocó una manifestación durante la tarde de este jueves, en la que vecinos y propietarios exigieron información clara sobre el proyecto, respeto a sus terrenos y una indemnización justa en caso de que sus propiedades resulten perjudicadas.
La inconformidad se registró en el cruce de Prolongación Emilio Carranza y Miguel Hidalgo, donde los afectados denunciaron que los trabajos ya comenzaron a generar modificaciones en el sector, principalmente con el retiro de árboles y estructuras de alumbrado. Marco Antonio, propietario de una Quinta y de ocho predios en la zona, aseguró que desde hace aproximadamente nueve meses buscó información ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, donde inicialmente le indicaron que sus terrenos no resultarían afectados, situación que ahora cuestiona ante las intervenciones realizadas en el lugar.

El manifestante señaló que la problemática ferroviaria no es reciente, pues asegura que desde hace décadas existen conflictos por el derecho de vía y que algunos propietarios han perdido hasta el 60 por ciento de la superficie de sus terrenos sin recibir compensación.
Además, recordó que en 2019 los vecinos consiguieron detener trabajos para instalar otra vía, luego de presentar sus inconformidades ante autoridades federales. Según su testimonio, posteriormente enfrentaron un procedimiento legal por presuntas afectaciones económicas a la empresa encargada de las obras, aunque aseguró que este no prosperó después de presentar la documentación de sus propiedades.
A esta situación se suma la falta de servicios básicos que, de acuerdo con Valverde Montes, afecta desde hace años a la colonia.
Asimismo, denunció que el retiro de árboles y farolas ha dejado espacios completamente oscuros durante la noche, lo que incrementa la preocupación de los habitantes ante los problemas de inseguridad que aseguran enfrentar.

Los vecinos también expresaron incertidumbre por la falta de información sobre las características definitivas del proyecto, ya que aseguran haber recibido versiones distintas sobre la posible instalación de muros de contención, mallas de protección y otras estructuras.
Durante la manifestación, los inconformes sostuvieron conversaciones con representantes vinculados al proyecto ferroviario, aunque señalaron que todavía no existe un acuerdo. Marco reiteró que no se opone a la modernización del transporte ni al desarrollo del país, pero exigió que se respeten los derechos de los habitantes, se transparenten los planos de construcción y se indemnice conforme a derecho a quienes resulten afectados. Hasta el momento, la estimación de 120 familias y las presuntas afectaciones corresponden a lo declarado por los vecinos, sin que exista una confirmación oficial sobre el número de propiedades involucradas.







