Washington.- El director del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE), Todd Lyons, ha declarado que su agencia intensificará las acciones contra las empresas que contratan a migrantes en situación irregular, al considerar que «explotan a estos trabajadores que vinieron aquí en busca de una vida mejor».

En una entrevista con la cadena CBS, Lyons señaló: «No solo nos centramos en aquellas personas que, como saben, trabajan aquí ilegalmente, sino que también nos centramos en aquellas empresas estadounidenses que realmente explotan a estos trabajadores, a estas personas que vinieron aquí en busca de una vida mejor».

Según Lyons, las investigaciones sobre estas contrataciones irregulares a menudo revelan casos de trabajo forzoso o tráfico de niños. Sus declaraciones llegan apenas una semana después de que las autoridades detuvieran a más de 300 inmigrantes, presuntamente indocumentados, incluyendo 10 menores de edad, en granjas de cannabis en el sur de California, donde este tipo de plantaciones son legales.

Lyons enfatizó que, si bien su agencia «siempre se centra en lo peor de lo peor», bajo la actual Administración «hemos abierto todo el abanico de la cartera de inmigración».

El director de ICE considera que es posible alcanzar el objetivo gubernamental de un millón de deportaciones para 2025, a pesar de que los registros internos muestran menos de 150 mil deportaciones hasta la fecha. «Si el ICE encuentra a alguien que se encuentra en el país de forma ilegal, lo detendremos», aseguró.

Lyons también criticó a los estados y ciudades con políticas «santuario» que, a su juicio, limitan la cooperación entre el ICE y las fuerzas del orden locales. Afirmó que estas políticas obligan a los agentes de inmigración a entrar en las comunidades para realizar detenciones, ya que no se les entregan a los detenidos no nacionales en los centros penitenciarios.

«Lo que me frustra es el hecho de que nos encantaría centrarnos en estos extranjeros delincuentes que se encuentran dentro de un centro penitenciario», señaló, refiriéndose a las «detenciones colaterales» que se producen debido a la falta de cooperación de estas jurisdicciones santuario.