Ciudad Juárez, Chih.- En cumplimiento del acuerdo entre la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, elementos del Ejército y la Guardia Nacional iniciaron un operativo conjunto en la frontera de Ciudad Juárez. La estrategia busca frenar la migración irregular y el tráfico de fentanilo, en respuesta a la presión de Washington para reforzar la seguridad en la región.

Durante el operativo, las fuerzas de seguridad aseguraron más de 30 escaleras y sogas utilizadas por traficantes de personas para facilitar el cruce de migrantes hacia Estados Unidos. Además, se desplegaron unidades con vehículos militares, vigilancia con drones y patrullajes en zonas identificadas como vulnerables. Sin embargo, el Gobierno mexicano no ha proporcionado cifras oficiales sobre detenciones o aseguramientos adicionales derivados de este despliegue.

El reforzamiento de la vigilancia ha generado opiniones divididas. Mientras algunos sectores consideran que las medidas contribuirán a la seguridad, organizaciones defensoras de derechos humanos advierten que la militarización de la frontera podría incrementar los riesgos para los migrantes. Expertos en política migratoria señalan que el aumento de operativos no resuelve las causas de fondo de la migración, como la pobreza y la violencia en los países de origen.