Ciudad de México.- El panorama político de Alejandro Gertz Manero enfrenta una creciente presión tras su salida de la Fiscalía General de la República, luego de que la nueva administración ordenara una revisión a fondo de procesos internos. La indagatoria abrió un complejo escenario para el exfiscal, quien esperaba concretar una designación diplomática ofrecida por el gobierno federal, un proceso que avanza con mayor lentitud de la prevista y que ha derivado en tensiones dentro del propio círculo político.

Los primeros resultados de esta revisión revelaron una estructura dedicada presuntamente a comercializar copias de carpetas de investigación con costos millonarios, esquema que comenzó a hacerse visible con el caso de Raúl Rocha Cantú, empresario que perdió un criterio de oportunidad otorgado en la gestión anterior. La cancelación de ese beneficio reactivó procesos en su contra y llevó a nuevas medidas de la autoridad financiera, mientras otras acciones del periodo de Gertz —desde disputas familiares hasta señalamientos por uso político de investigaciones— continúan acumulándose como posibles obstáculos para su eventual nombramiento.

A este panorama se suma la presión del calendario legislativo, pues el Senado entrará en un periodo de receso que aplazaría cualquier ratificación hasta el próximo año. La falta de avances después de más de una semana desde su renuncia incrementa el riesgo de que la invitación diplomática no se concrete, un escenario que adquiere mayor fuerza ante los hallazgos recientes y las investigaciones pendientes. Con información de Político MX.