Ciudad de México.- La incansable búsqueda por comprender los misterios del planeta rojo ha llevado a la comunidad científica a descubrir sorprendentes conexiones entre Marte y la Tierra. Investigadores de la Universidad de Sídney, en Australia, han desenterrado evidencias de un ciclo de remolinos gigantes en los fondos marinos terrestres, datados hace más de 40 millones de años, pero que tienen su origen en interacciones gravitacionales entre ambos planetas hace 2.4 millones de años.
El equipo científico, liderado por la doctora Adriana Dutkiewicz, ha encontrado que estos fenómenos no solo afectaron el planeta rojo, sino que también dejaron su huella en la Tierra, alterando su clima. Durante estos ciclos, se registró un aumento en la energía solar y un clima más cálido en nuestro planeta.
Los científicos realizaron un minucioso análisis de más de 300 muestras de sedimentos del fondo marino de diversas regiones del mundo, revelando una intensa circulación bajo las profundidades oceánicas. Según Dutkiewicz, la única explicación plausible para estos hallazgos es la resonancia, un fenómeno gravitacional que ocurre cuando dos cuerpos en órbita se atraen entre sí.
Publicado en Nature Communications, el estudio resalta que esta conexión aún impacta en las corrientes oceánicas, sumándose al cambio climático pasado y la aceleración de la circulación profunda del océano. Este descubrimiento no solo arroja luz sobre la relación entre Marte y la Tierra, sino que también promete mejorar la precisión de los modelos climáticos, abriendo nuevas perspectivas en la comprensión de nuestro sistema solar y su influencia en el clima terrestre.







