Este viernes el Gobierno de Israel inició la deportación de los primeros activistas de la Flotilla Global Sumud, interceptada por la marina israelí cuando intentaba llevar ayuda humanitaria a la Franja de Gaza.

El Ministerio de Relaciones Exteriores confirmó que cuatro ciudadanos italianos ya fueron expulsados y que el resto de los más de 400 detenidos se encuentran en proceso de deportación.

La flotilla estaba integrada por 42 embarcaciones que partieron en septiembre desde Barcelona y otros puertos mediterráneos, transportaba alimentos, medicinas y voluntarios con la intención de romper el bloqueo impuesto por Israel al territorio palestino.

Entre los activistas se encontraban la activista Greta Thunberg, un nieto de Nelson Mandela, legisladores europeos y periodistas de diversos medios internacionales.

Según los organizadores, el último barco en navegación, el Marinette de bandera polaca, fue interceptado este viernes a unas 42 millas náuticas de Gaza.

Una transmisión en vivo mostró el momento en que soldados israelíes abordaron la nave y ordenaron a la tripulación levantar las manos. Los activistas calificaron la operación como una “intercepción ilegal” en aguas internacionales.

Reporteros Sin Fronteras denunció que al menos 20 periodistas fueron arrestados en la operación y exigió su liberación inmediata. Además, advirtió que los comunicadores permanecen incomunicados en el puerto de Ashdod, mientras el ejército israelí aumentó sus ataques sobre la ciudad de Gaza.